24 de jun. de 2009

La Nueva Ola Francesa

Pedro Emilio Segura Bernal

Una extraña marea se generó hace 50 años en Francia. La marea no fue generada por la luna ni por ningún otro fenómeno físico, sino por un cúmulo de circunstancias se volvieron tan poderosas que fomentaron la creación de una ola. La ola amenazaba con destruir todo lo establecido, pero no con el fin de generar catástrofe sino en búsqueda de renovación.

La ola, por increíble que parezca, no estaba compuesta por el agua salada de inmensa extensión que conocemos como mar. Un grupo de jóvenes franceses eran los que conformaban esa ola en cuya brisa se podía sentir la novedad. La “Nueva Ola” fue el nombre con el que se le decidió nombrar a este movimiento revolucionario aunque ni un arma fue alzada durante este. La “nouvelle vague” fue el movimiento mediante el cual se buscó la renovación del cine y a través del cual se logró.




Antecedentes. (La marea).
El cine es un arte relativamente joven con tan solo 113 años de existencia. Los hermanos Lumiere, pioneros de este, nunca vislumbraron el alcance que tendría lo que en un principio se veía como un simple medio de documentación o de entretenimiento cuasi cirquero como lo observaba Edison en otro continente.

Cincuenta años fueron suficientes para que el cine tuviera un severo estancamiento de carácter artístico y se convirtiera en un medio donde abundaban el cliché y la sobreproducción norteamericana.

Las obras cinematográficas de Fritz Lang con su fantástica Metropolis; Sam Fuller y su Shock Corridor; Carl Theodor Dreyer, con Ordet; Sergei Eisenstein y su legendario Potemkin y Alfred Hitchcock con sus cátedras de suspenso como lo es la grandilocuente y espectacular Psicosis, eran de las pocas que poseían cualidades interesantes dignas de reflexión u ovaciones. Sus films eran valiosos, pero no eran suficientes como para detener ese estancamiento que estaba por convertirse en una caída constante y permanente.

El neorrealismo italiano, que trataba de presentar la realidad tal y como supuestamente es alejada de los adornos, parafernalia y falsedad de Hollywood, representó una inspiración para el cine venidero. Jean Renoir, hijo del pintor del mismo apellido, creaba obras de inspiración libre con intentos de experimentación en cuanto a la puesta en escena con base en su ideal que se resume a la frase de “la vida como teatro”. Orson Welles, el hombre mas menospreciado de Norteamérica, creaba obras magnificas que no recibían su justo valor por ser un cine honesto, jovial y diferente. Todo estaba puesto para lo que estaba por pasar.

Un hombre, interesado en un cine completo, interesante y propositivo empezó a realizar obras interesantes pasada la mitad de la década de los cincuenta.

Jean Pierre Melville es uno de los culpables del inicio de la renovación del cine por venir en Francia. Melville fue uno de las grandes exponentes del cine negro que con sus primeras obras logro ser fuente de inspiración para el boom que significo la nueva ola. Le Samourai, su obra mas representativa, fue realizada durante el periodo que comprendió ese movimiento cinematográfico, lo que causó que fuera catalogado dentro de éste aunque realmente él nunca perteneció, simplemente fue uno de los mas importantes precursores junto con otro gran director frances.





Robert Bresson es ese otro director, maestro de la edición rápida y rítmica, del encuadre perfecto, del dialogo concreto y simple pero profundo. Diario de un cura de campaña y Un condenado a muerte ha escapado, películas sencillas y humanas, fueron sus obras más importantes junto con Pickpocket, la historia de un carterista que resultó ser su obra maestra, que chocó en su estreno con las primeras películas realizadas en la nouvelle vague.

Melville y Bresson no fueron en si los principales causantes del movimiento francés; en si, ese fue el trabajo de otro hombre: André Bazin.

Bazin bien podría ser considerado como ese titiritero detrás de la gran orquesta cinematográfica que seria la nouvelle vague. La metáfora justa para darle continuidad y sentido a los subtítulos de este texto seria denominarlo como la luna causante de la marea y de la ola que conllevaría. André Bazin sería el fundador y el miembro más adulto de una revista enfocada a la critica cinematográfica surgida a principios de la década de los 50. Cahiers du Cinema era el nombre de dicho proyecto.

Esta revista logró la conjunción de todos aquellos talentos que llevarían el cine a otro nivel. Hombres jóvenes, cultos, de ideales revolucionarios y que buscaban la renovación del cine o por lo menos el respeto a éste. Las criticas que realizaban eran de carácter positivo en busca de seguir la teoría de Bazin acerca de la critica como constructiva y no destructiva para así alentar el bien del cine, no el odio hacia los errores en él.





André Bazin, como líder de la revista planteo diferentes ideas: la mas destacada consistía en que toda obra cinematográfica debía de plantear las ideas o el espíritu del director. Esta idea fue asimilada por todos los miembros pertenecientes a la revista, desde el editor Eric Rohmer hasta cada uno de los críticos, entre los que estaban Jean Luc Godard y Francois Truffaut, entre otros. Todos, al desarrollarse como directores, harían caso de la teoría de Bazin. La marea, en sí fue eso, la ola llegaría en una fecha difícil de escoger.

La Nueva Ola Francesa.
Dos años pueden ser dignos de ser denominados como “el año en que inició la nouvelle vague”. 1958 puede ser seleccionado por ser el año en el que se estrena la opera prima de uno de los autores mas importantes de la ola: El Bello Sergio, la historia de un hombre que sufre una odisea en el Paris de los 50 por culpa de problemas económicos que no le pertenecen pero que el no lo sabe, es la primera obra de Claude Chabrol.

1959 es inclusive mas digno que su año antecesor para ser digno del titulo antes mencionado sin menospreciar la obra de Chabrol. Tres films, pilares de la Nueva Ola se estrenan ese año. Sin Aliento, de Jean Luc Godard; Hiroshima, mon amour, de Alain Resnais y Los cuatrocientos golpes, de Francois Truffaut, son las tres obras que ven la luz ese año dando pie al estallido cinematográfico que duraría un par de años más. Premios como la Palma de Oro de Cannes, el Oso de Oro de Berlín, se atribuyeron a Los cuatrocientos golpes y a Sin Aliento respectivamente.

Todos estos films estaban realizados bajo el concepto del “auteur” (autor), que fue expuesto por primera vez en los “Cuadernos de Cine”, traducción de “Cahiers du cinema”. El texto que explicaba este concepto se basaba en la idea de Andre Bazin de que el cineasta debería plasmar parte de su alma en la obra realizada. El hombre que realizó el texto, generó el adjetivo con el que se describiría hasta nuestras épocas al verdadero director/artista seria un hombre que se tomó esa idea demasiado en serio, Francois Truffaut.





Truffaut, el primer auteur.
Francois Truffaut es sin duda el hombre de la Nueva Ola que más en serio se tomó el concepto de “auteur”. Como prueba de ello se encuentra su opera prima que lo catapulto al reconocimiento internacional. Los 400 Golpes es el nombre de la obra debutante de Truffaut donde éste plasmó su infancia, que lo forjó, al retratar a su alter-ego, Antoine Doinel, encarnado por uno de los máximos actores de la Nueva Ola, Jean Pierre Leaud.

Truffaut retrata el proceso del crecimiento y formación del ser humano. El instrumento fueron sus propias experiencias. Doinel es un desfachatado y entrañable personaje que se enfrenta a diversas y duras situaciones en un período muy corto. Estos actos incluyen delincuencia, el saber que su verdadero padre lo ha abandonado y descubrir que su madre engaña a su padrastro. Truffaut cuenta así el proceso que lo cdonvirtió en quien era y sus primeros pasos hacia la libertad.

Jean Pierre Leaud encarnó a Antoine Doinel por primera vez a los 14 años. El amor en fuga, Besos robados y Domicilio Conyugal otras películas donde aparece nuevamente el alter-ego de Truffaut, siempre representado por Leaud. Todos estos films son de carácter biográfico en los cuales el cineasta francés exponía sus vivencias, ideas y sentimientos.

Francois Truffaut se caracterizó por su amor hacia la literatura , de ahí que una gran cantidad de películas de su filmografía sean adaptaciones de obras literarias, entre las que se encuentran La novia vestida de negro, Sirena del Mississippi, Tírenle al pianista, Fahrenheit 451 y Jules y Jim. Esta obra, que retrata un triangulo amoroso, representa para el critico de cine Francisco Peña, escritor de la sección El Ángel Exterminador del periódico Milenio, la obra mas completa de este movimiento cinematográfico. Claude Jade, Catherine Deneuve y Jeanne Moreau fueron sus actrices más recurrentes en pantalla siendo a la par las últimas dos parejas amorosas del director francés, quien destacó del resto de sus colegas por no importarle su constante mención en revistas del corazón.

Cuestiones de este tipo causaron un distanciamiento entre Truffaut y los demás miembros pertenecientes a la Ola, en especial con Jean Luc Godard, quien descalificó la mitad de su cine por ser adaptaciones literarias. Godard acusó a Truffaut de hipócrita y falto de originalidad. La critica de Godard a La noche americana representó el fin de su amistad.

Francois Truffaut fue el mas tradicionalista de la Ola Francesa. Director de obras de carácter sentimental y fanático de Hitchcock, Cocteau y Renoir, murió de un tumor cerebral a los 52 años. Eric Rohmer mencionó en un homenaje póstumo que para Truffaut “la pantalla era la vida”. La muerte del creador de films como La piel suave, El pequeño salvaje y La habitación verde causó que la pantalla se volviera muerte, la muerte del mas grande auteur, en el sentido estricto de la palabra, de todos los tiempos.




Jean Luc y su “God-Art (Arte de Dios)”
La obra de Jean Luc Godard recibió el adjetivo de God-Art por parte de sus seguidores ante las grandes cualidades de su cine. El cine de Godard es en sí la representación más clara de la modernidad transgresora en el arte. El franco-suizo fue sin duda el cineasta más atrevido e irreverente de la Nueva Ola, junto con Jacques Rivette, al buscar continuamente nuevas maneras de hacer cine, tanto en cuestiones de experimentación narrativa como en cuestiones técnicas al usar una silla de ruedas para realizar un “travel” en su obra debutante, Sin Aliento.

La opera prima de Godard es una de las obras cinematográficas mas importantes de la historia. Sin Aliento narra la historia de Michel, caracterizado por Jean Paul Belmondo, quien es un ladrón de coches enamorado de una norteamericana (Jean Seberg). El film es una critica al neocolonialismo y un retrato de los contrastes entre la Francia de la época y la cultura norteamericana del sistema capitalista donde el hombre se pervierte y carece de valores.
Sin Aliento contiene todo el cine de Godard” menciono alguna vez Francois Truffaut quien fungió como argumentista del film.

Sin Aliento está contenida dentro de la primera etapa cinematográfica de Godard donde se encuentran otras películas como Vivir su vida, Una mujer es una mujer, El Desprecio y Una Banda Aparte. Esta etapa se caracteriza por ser una representación del espíritu de la nouvelle vague. Films sencillos a la par de experimentales que buscaban la transgresión y nuevos caminos dentro del cine. La mayoría de las películas realizadas en esta etapa fueron estelarizados por la esposa de Godard, la actriz Anna Karina.

Pierrot, el loco representa esta etapa. Esta película de 1965 contiene tanto al Godard de la primera etapa como al siguiente, el Godard político y transgresor al extremo. El cine de Godard que vendría después tiene su origen en el termino de la relación entre el director y la actriz Anna Karina suceso retratado en Pierrot, el loco.

El cine posterior a dicha etapa es una exposición de la visión godardiana sobre teorías marxistas y maoístas. Cine político destilado. Jean Pierre Leaud seria la principal estrella de esta etapa politizada. La China, Masculino Femenino, La Gai Savoir son las máximas representantes de esa etapa que culmina con la realización de Weekend, film político con tintes surrealistas como todo el cine de Godard.

El cine posterior de Jean Luc Godard consistió en llevar la experimentación narrativa al extremo. El auteur utiliza el planteamiento teórico del pintor español Velázquez que menciona Ferdinand en Pierrot, el loco. El uso del video con imágenes sobrepuestas y alteración del audio sobre la imagen son elementos que utiliza en esta época final, en las cual Godard realiza películas con cierta espontaneidad, dándole continuidad a las palabras que Truffaut mencionaría cuando su amistad había terminado. “Godard ya no quiere realizar cine para y con la ayuda de un sistema al que le gustaría ver destruido”.




Eric Rohmer, el moralista.
Eric Rohmer es el pseudónimo utilizado por Jean Marie Maurice Scherer en el ambiente cinematográfico. Figura paternal de los integrantes de la Nueva Ola ante la muerte de André Bazin. La simpleza seria el aspecto técnico mas representativo del cine de Rohmer quien enfoca su cine mas en el trasfondo que en lo sencillamente percibible, de ahí el carácter profundo e intelectual de su obra. Los seis cuentos morales son la parte esencial de su filmografía. Los cuentos morales fueron concebidos como un libro que nunca se realizó. Rohmer menciona que a pesar del nombre en el que se engloban seis de sus mas importantes films en ningún momento el trató de decir algo sino simplemente retratar una realidad.

Mi noche con Maud es la película mas importante de esta serie donde también se encuentran otros films como La coleccionista y La rodilla de Claire, donde se retrata el pensamiento y la filosofía de la sociedad burguesa de la época a la par de que se tratan cuestiones de carácter ético.

Las comedias y proverbios seria la siguiente serie realizada por Rohmer donde destaca Pauline en la playa. Cuentos de las cuatro estaciones seria la ultima serie de Rohmer quien la actualidad aún se encuentra en activo.



Resnais, el oleaje que nunca fue.
Alain Resnais es el único autor dentro de la nouvelle vague que nunca perteneció a Cahiers du Cinema. Es el único director encasillado dentro de esta corriente que siempre negó su pertenencia al movimiento. Resnais debutó en el ambiente cinematográfico con su documental sobre la guerra titulado Noche y niebla.

La temática de dicho documental volvería a ser tratada en su primer largometraje de ficción, Hiroshima, mon amour, donde su tendencia documental se percibe entremezclada con la historia de amor sobre la relación entre una norteamericana y un hombre asiático en la época de la postguerra.

Hiroshima, mon amour lanzó a la fama a Resnais, quien se consolidó tan sólo un año después con su obra máxima, El año pasado en Marienbad, película que Jean Luc Godard definiría como si el escritor William Faulkner hiciera cine. Muriel y La Guerra ha terminado son sus obras mas importantes, que realizaría tan sólo poco tiempo después. Resnais regresaría a hacer cine de calidad hasta la década de los noventa con Smoking/No Smoking, cine que no ha dejado de hacer hasta el momento al ser presencia constante en festivales internacionales gracias a su renovación técnica y temática.



La pareja: Varda y Demy.
Agnes Varda es la única representante del genero femenino de la nueva ola. Varda es considerada como la mejor directora hasta el momento y un constante referente del cine feminista, tinte que permea todas sus películas. Su obra mas importante seria Cleo de 5 a 7, film de gran trascendencia dentro del movimiento. También es autora de películas importantes como Sin techo ni ley y Los cosechadores y yo. La madre de la Nueva Ola es el apelativo con el que se le conoce ya que empezó a realizar cine cuatro años antes del auge de la Ola. Varda fue gran amiga de Godard, prueba de esto es la participación del último en una secuencia de Cleo de 5 a 7.

Jacques Demy fue otro gran representante de la nouvelle vague y el primero en incursionar en el mercado norteamericano. Esposo de Varda, se enfocó en realizar películas lineales y simples siempre con tendencia al musical o a la fantasía. Los paraguas de Cherburgo, estelarizado por Catherine Deneuve, seria su obra mas importante. Demy falleció de SIDA al principio de la década de los 90, situación que influyó al cine de su conyuge hasta hoy en día.



Chabrol y Rivette, parte del oleaje.
Claude Chabrol es el primero en romper el caparazón, como mencionó en entrevista el critico cinematográfico Francisco Peña. El bello Sergio es la primera obra realizada por cualquiera de los colaboradores de Cahiers du Cinema. Chabrol es probablemente el mas infravalorado y menos popular de los pertenecientes a la Nueva Ola al nunca alcanzar estándar de culto o popularidad.

Jacques Rivette es una de las piezas fundamentales de la Nueva Ola. Rivette realizó el cine más arriesgado y complicado de la nouvelle vague siendo el único competidor de Godard en cuanto a lo transgresor de su obra. Larga duración, improvisación, transgresión y collage son los adjetivos que se le podrían adjudicar a su obra encabezada por la película Celine y Julie van en barco.

Los oleajes replicantes. (Consecuencias).
La primera y mas clara consecuencia que deja la nouvelle vague es que todo el cine de autor posterior a la década de los sesenta es herencia declarada de este suceso transgresor de la historia del cine, cuya revolución tuvo sus réplicas en todo el mundo.

En los Estados Unidos se da de una manera ligera pero notable. John Cassavetes con su modernidad de discurso es el ejemplo mas claro. Fue autor de obras como Faces, Killing of a Chinese Bookie y Shadows, que es film deudor del cine de Godard y la literatura Beat. Cassavetes resultó ser el máximo exponente del cine independiente y el “auteur” más importante de Norteamérica en esa época. Harmony Korine es un heredero de esa corriente independiente fomentada por John Cassavetes. Scorcese, Allen, Altman, Coppola y De Palma son otros influenciados según el periodista de Milenio Diario, Francisco Peña.

Korine, apadrinado de Werner Herzog, que debuta en el cine a los 17 años con el guion del film de su amigo Larry Clark, Kids, dedicó sus primeras películas (Gummo y Julien Donkey Boy) a la experimentación cinematográfica. El culpable de esto, junto con el uso de drogas, es Jean Luc Godard y su influencia sobre este director, que perteneció al movimiento cinematográfico formado por Lars Von Trier, Dogma 95, el más importante y transgresor desde la Nueva Ola francesa.

Latinoamérica también se vio influenciada por este cine. Películas de Felipe Cazals, Arturo Ripstein y Paul Leduc se realizaron bajo su influencia directa y en busca de tributo hacia el movimiento cinematográfico francés. El “Cinema Novo” surge en Brasil con Glauber Rocha, quien alguna vez mencionó: “Yo soy todo el cinema novo”, como estandarte. Este cine retrataba la realidad social del país

Todo el cine de autor posterior es causado por lo realizado por el grupo de franceses ya mencionados. Autores y más autores podrían ser mencionados a raudales pero no es necesario. Nadie salió seco de esta ola, todos y todos terminaron empapados.

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