10 feb. 2009

Persiguiendo un sueño / Dreamer, de John Gatins

Miguel Cane

En Hollywood existe una tradición de cintas acerca de niñas y sus caballos, que se ha impuesto desde hace más de medio siglo, para dar ilusiones a un sector del público que es casi siempre ignorado por el gran mercado a favor de los niños: las niñas y pre-adolescentes.



Kurt Russell and Dakota Fanning star in DreamWorks Pictures' Dreamer: Inspired by a True Story



Probablemente el ejemplo más notable de esta clase de cine sea la clásica National Velvet (1944) que lanzó a la fama a Elizabeth Taylor, entonces de doce años de edad, curiosamente la misma que ahora tiene Dakota Fanning quien es, para todos usos y razones, la verdadera estrella de esta cinta que, según su director y guionista, el debutante John Gatins, se trata de una historia inspirada en un caso real.

Acosado por problemas financieros, el entrenador de caballos Ben Crane (Kurt Russell, muy lejos de su trabajo en Escape de Nueva York) es empleado del cruel milloneta Palmer (David Morse, que se sabe es el malo porque frunce mucho el ceño) que es dueño de Soñador un caballo de carreras que se fractura una pata durante una carrera.

Crane se niega a matarlo frente a su hija Cale (Dakota Fanning), que se encuentra en la pista en ese momento. Los dos hombres discuten y Crane se lleva al desfalleciente Soñador como parte de su liquidación. El padre de Crane (Kris Kristofferson) no aprueba su decisión ya que el caballo está a las puertas de la muerte y costará mucho dinero (que la familia no tiene) el salvarlo.

Sin embargo, la pequeña Cale se entrega totalmente a curar al animal, con la ayuda de Balón (Luis Guzmán, Magnolia) y – no se rían, no sean gandallas- Manolín (Freddy Rodríguez, de la serie de TV Six Feet Under), logra su cometido, justo a tiempo para que pueda correr en la copa de criadores, una de las carreras más importantes del país.

La trama realmente no tiene complicaciones y Gatins sabe muy bien de qué manera mover a sus personajes para apelar a la fibra emotiva del espectador. Por otra parte, la relación padre-hija entre Russell y la güerita Fanning es sumamente creíble y su calidez hace que sus escenas funcionen muy bien; uno cree que en realidad estos personajes se quieren y que les importa lo que pueda ocurrir con el animalito. Del mismo modo, Kris Kristofferson establece una buena relación con la nenita y su papel de abuelo se antoja logrado, donde Morse vacila en su caracterización bastante estereotipada de villano, donde Elisabeth Shue (Adiós a las Vegas) aporta una actuación dulce y sensible como Lily, la mujer que ayuda a restaurar la fe de esta familia fracturada.

No hay grandes sorpresas (todo adulto sabe perfectamente cómo va a terminar la película) pero la actuación de Dakota, que lo mismo solloza y se maravilla de manera tan natural que uno no puede creer que sea actriz y no realmente la dueña del caballo, hace que valga la pena pagar el boleto, al igual que la hermosa cinefotografía del veterano Fred Murphy (que trabajó con John Huston en la formidable Los Muertos) que captura las estaciones en locaciones naturales de Kentucky y Louisiana, contribuyendo a la autenticidad de la cinta en su ambientación.

Persiguiendo un sueño no es la cosa del otro mundo, pero es una película que entretiene, que le habla a las pequeñas y que acaso les estimule algunos valores acerca del afecto familiar y la responsabilidad con los animales y en una época de excesivo cinismo en pantalla, un estreno como éste es algo relativamente esperanzador. Sin duda, cuando sea adulta, Dakota podría llegar al rango de Jodie Foster, que pudo trascender su estatus de niña-actriz para convertirse en leyenda.

Persiguiendo un sueño/Dreamer

Con Dakota Fanning, Kurt Russell, David Morse, Elisabeth Shue y Kris Kristofferson

Dirige: John Gatins

Estados Unidos (2005)


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