26 mar. 2009

Mi nuevo jefe/In Good Company, de Paul Weitz

Miguel Cane

Universal Pictures' In Good Company


La vida es buena para Dan Foreman (Dennis Quaid), ejecutivo de ventas de una revista deportiva de éxito; tiene una oficina grande, una esposa guapa y sexy (Marg Helgenberger), dos hijas brillantes y una existencia cómoda… hasta que la revista es adquirida por un conglomerado y las cosas se ponen como habitualmente sucede en ese mundo extraño e inhumano que son los corporativos: color de hormiga.

De manos a boca, Dan se encuentra con que ya no es el jefe de su departamento, sino que ha sido reemplazado por el niño prodigio Carter Duryea (Topher Grace), 25 años más joven que él y un auténtico tigre para los negocios… aunque carece del tacto humano que Dan ha cultivado con los años. Convertido en asistente/asesor de este chavo, Dan deberá tratar de enseñarle lo que sabe y al mismo tiempo, sobrevivir en un mundo donde el más fuerte es el que dicta las reglas.

Sin embargo, Carter no tiene todo de su parte. Después de siete meses de matrimonio, su esposa Kimberley (Selma Blair) lo abandona, y se encuentra, repentinamente, solo y sin una idea muy clara de qué hacer con su vida. Una noche se las ingenia para que Dan lo invite a su casa y descubre que la vida de los Foreman es muy parecida a lo que siempre quiso para él y pronto, muy discretamente, inicia una relación romántica con Alex, la hermosa hija universitaria de Foreman (la radiante Scarlett Johansson). Naturalmente, los problemas comenzarán cuando papá se entere…

Dennis Quaid and Scarlett Johansson in Universal Pictures' In Good Company


El escritor-director Paul Weitz (nieto de la legendaria Lupita Tovar y responsable junto con su hermano Chris, tanto de la guarrísima y estúpida saga de American Pie, como de la encantadora adaptación protagonizada por Hugh Grant de la novela de Nick Hornby About a boy) presenta en su debut en solitario lo que podría ser una comedia bastante banal, y sin embargo resulta una grata sorpresa: una película sobre el desalmado universo corporativo… ¡con simpatía!

Esto en buena parte se debe a su muy capaz elenco, que toma con naturalidad las situaciones presentadas y añade la empatía como una tercera dimensión a los personajes… incluso aquellos menos afortunados, como Morty (David Paymer) que se lleva la peor parte de las consecuencias de la “fusión” empresarial que absorbe a la revista, condenándolo al desempleo. Las situaciones de los personajes no abandonan del todo las bases de la realidad y si bien, a beneficio de la película y su público, a veces tiene que sacrificar un poco de credibilidad – coincidencias, giros de tuerca esperados e inesperados-, todo vale ante la calidad y calidez de los amigos/rivales, Quaid y Grace, que hacen un espléndido trabajo como sparring el uno del otro, a manera de polos opuestos de la frase popular “como te ves me ví, como me ves te verás”.

Por otra parte, la joven Johansson recurre aquí una vez más al carisma sencillo y a la vez profundamente atractivo, que utilizó de forma magistral en Perdidos en Tokio. Alexandra Foreman no es un accesorio de la historia. Existe para servir a la historia y es una figura inteligente, algo que en las actrices de su rango de edad es rara vez visto, trascendiendo de ser un mero “atractivo visual”, para ser un complemento perfecto y cerrar un círculo de actuaciones sólidas en una cinta bien escrita, de diálogos chispeantes y humor muy humano, que resulta inmediato para el espectador que siente, en muchos momentos, que estas son personas y situaciones que reconoce y se involucra en sus aventuras y desventuras, llegándole también, hasta la butaca, toda la gracia de una historia presentada con gusto, aún si debe ceder – como todos alguna vez- al optimismo, sin comprometerse del todo, pero así es Hollywood.

Mi nuevo jefe/In Good Company
Con: Dennis Quaid, Topher Grace, Marg Herlgenberger, Selma Blair y Scarlett Johansson. Dirige Paul Weitz, Distribuye: Artecinema (2004)

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