25 mar. 2009

Mr. Brooks, de Bruce Evans

Miguel Cane


Kevin Costner stars in MGM's Mr. Brooks


Si este año fuera 1997 en lugar de 2007, sin duda Mr. Brooks tendría más atractivo en su elenco que ahora; es una cinta de suspenso que tiene un reparto encabezado por Kevin Costner, John Hurt y, en su retorno a las pantallas después de una prolongada ausencia, luciendo tan radiante como en sus mejores años, Demi Moore. Hace una década, estos tres histriones (especialmente Costner y Moore) tenían un imán de taquilla tan grande, que su sola presencia habría garantizado un éxito considerable. No obstante, el hecho de que sean estrellas con menos brillo y presencia mediática actualmente, quizá no sea del todo malo: esto resulta en que los espectadores podrán fijarse realmente en lo que la cinta tiene qué ofrecer, que no es poco, sin tener que exigirle carisma a sus protagonistas.

Dirigida por Bruce Evans, que había tenido más éxito como guionista (adaptó el relato El cuerpo de Stephen King para convertirla en la hoy clásica Cuenta conmigo en 1986), la cinta se acerca a un territorio muy conocido y lo hace con corrección, aunque sin detalles novedosos tampoco: la trama gira en torno al personaje titular (Kevin Costner), una persona “decente y bien educada”, un hombre de negocios con posición desahogada, padre y marido ejemplar que, en el fondo, es un repelente y auténtico psicópata asesino.


Esta es una historia que hemos leído en los periódicos bastante a menudo y alguna vez en la vida nos hemos encontrado a personajes que aparentan ser hombres preparados y correctos, que resultan ser enfermos mentales, capaces de las peores tropelías.

A pesar de ello, esta premisa de este filme podía resultar interesante y más cuando el personaje príncipal era interpretado por alguien tan improbable para el papel como el mismo Costner. ¿Qué quiero decir con esto? Que llega un momento en la carrera de todo actor, y más si hace un buen rato que no da golpe, en que decide seguir el consejo de sus agentes y abandona sus encarnaciones de héroe para interpretar al "malo".


Esto algunas veces funciona; Anthony Hopkins revivió y redefinió su carrera gracias a Hannibal Lecter y Robin Williams hizo el esfuerzo en la regular Insomnia de Christopher Nolan, pero en el caso que nos ocupa nada más no sale así: donde Hurt – como su peligroso alter ego, que es persuasivo y malévolo e irresistible en pantalla, pero bueno, estamos hablando de un gran actor- y Demi (muy bien en la clase de papel que uno asociaría con otra Moore: Julianne) hacen un trabajo sólido y logrado, Mr. Costner queda a medio camino, ni chicha ni limonada: entre otras cosas porque un actor mediocre (y lo es, ¿alguien recuerda El Cartero?) lo será siempre sin importar el papel que haga – y como está escrito, uno siente que éste era un estupendo personaje- y sobre todo porque para ser un asesino en serie de doble vida no se puede ser tan relamido, pomposo e irreal.

Sin embargo y siendo justos, los problemas de la película no pueden atribuirse sólo a una actuación pedestre. Su principal problema está en su estructura, o mejor dicho en su falta de la misma: hay demasiadas subtramas lo bastante interesantes como para captar la atención, que entran y salen sin dar resolución, por lo tanto, la cinta se torna confusa y algunos intérpretes, como Marg Helgenberg (la “Catherine Willows” de la serie de TV CSI), que como Mrs. Brooks queda totalmente desperdiciada y a veces uno tiene la incómoda sensación de que el filme se le va de la mano al director/guionista y que a la hora de la verdad, ya no sabe para dónde hacerse. Esto es una pena, ya que con otro actor (acaso el mismo Hurt haciendo los dos papeles) y un ajuste de tuercas al argumento, la película podría haber resultado mucho más atmosférica y lograda de lo que realmente es.


Mr. Brooks/Mr. Brooks
Con Kevin Costner, Demi Moore, John Hurt y Marg Helgenberg
Dirige: Bruce A. Evans
Estados Unidos, 2007


Nedstat Basic - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares