15 abr. 2009

Extrañas apariciones / The Haunting in Connecticut, de Peter Cornwell

Íntimo terror
Miguel Cane

Cuando una película de terror se ostenta como “basada”, o bien, “inspirada en” hechos reales, causa un mayor impacto con el público, y eso se traduce en taquilla. Esto tiene que ver con el miedo intrínseco que suscita lo sobrenatural al manifestarse en la vida cotidiana; asusta más lo desconocido que un zombi o un psycho killer, porque, por inverosímil que parezca es más fácil creer en lo que no podemos explicar, que algo tangible.



Así es como, presuntamente basado en hechos reales, el filme que hoy nos ocupa cuenta la historia de los Campbell, una familia de clase media con tres hijos que se muda a un pueblo en Connecticut para que Matt (Kyle Gallner), el hijo adolescente, pueda someterse a un tratamiento experimental para curar el peculiar tipo de cáncer que padece. Sin embargo, unos fenómenos extraños que se manifiestan en su residencia (que antaño fuera una funeraria – ecos de Poltergeist y El horror de Amityville) alterarán su vida.



Para ayudar a su aterrorizada familia, Sarah, la madre (Virginia Madsen) acudirá a un enigmático sacerdote llamado Popescu (Elias Koteas, de Crash: Extraños placeres y Exótica), quien intentará librar a la casa de las presencias ocultas. Sin embargo, un inesperado giro en los acontecimientos convertirá la vida de Matt en un infierno y pondrá a la familia en grave peligro, a menos que su madre intervenga, arriesgándose incluso a morir.


Partiendo de este argumento Extrañas apariciones es una cinta de género que no está nada mal, puede llegar a entretener, pero le falta ritmo a la historia, contarla de manera que el público se involucre con los personajes, que sientan realmente lo que están viviendo, en lugar de ser sólo meros espectadores.



La película ofrece buenos momentos de tensión y terror con apariciones de muerte que asustan, gracias a que técnicamente es efectista y lograda, valiéndose de la técnica de los flashbacks (experimentados al parecer por la misma casa) tratando de explicar que fue lo que ocurrió en ella. El guión funciona, pese a los abundantes lugares communes, y esto es gracias al reparto, que es sólido y con buenas actuaciones, especialmente de parte de Virginia Madsen, veterana del género (su interpretación en la estupenda Candyman, de Bernard Rose (1992), es aún muy recordada por fans del terror), que logra contagiar no sólo su angustia como madre de un hijo gravemente enfermo, también como una mujer que saca fuerzas de la nada para enfrentar algo que desconoce, pero que amenaza a lo que más ama, algo que contribuye a la identificación del público, especialmente aquél que teme – y disfruta haciéndolo- con estas historias.

Extrañas apariciones/ The Haunting in Connecticut
Con Virginia Madsen, Martin Donovan, Kyle Gallner, Amanda Crew y Elias Koteas
Dirige Peter Cornwell
Estados Unidos 2009

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