29 jul. 2009

Terminator: la salvación / Terminator Salvation, de McG

Cinema chatarra

Miguel Cane




Para quienes tienen devoción por el cine, es claro que Hollywood tiene un problema. La meca del cine ya no sabe crear un cine que atrape la imaginación. Esto no es nuevo, ha quedado patente que la mayoría de nuevas franquicias o se estrellan antes de despegar (como La Brújula Dorada), o terminan echando a perder un comienzo digno (Harry Potter)

Esto se ha visto empeorado por una nueva tendencia. Como ya no se crean sagas de éxito, se echa mano de otras que sí lo tuvieron y se arruinan sin remedio. Es así que títulos casi legendarios, cuya fama es tal que incluso décadas después de su estreno, se les puede seguir sacando rendimiento económico, se convierten en pasto del cinema chatarra: he ahí las vergonzosas continuaciones de series memorables como Indiana Jones, La Guerra de las Galaxias, o Alien. Se les altera y reconstruye, sin ningún respeto, a la exigencia del mercado, dirigido al adolescente estadounidense, por lo regular de atención deficiente y sin gusto aparente.

El turno este año ha sido para Terminator. He aquí la gran oportunidad de explorar lo que Cameron insinuaba en sus películas. Un futuro oscuro, siniestro y abominable, en el que una humanidad intenta sobrevivir al dominio de las máquinas. Pero esta cuarta parte, además de no cumplir con las expectativas creadas y no estar ni de lejos a la altura de las dos primeras partes, desperdicia a su elenco (encabezado por el siempre capaz Christian Bale, que aquí se ve confuso y molesto, donde Helena Bonham-Carter y Bryce Dallas Howard lucen desesperadas) esto, junto con la total carencia de estilo en la dirección de McG, termina por demostrar que Terminator Salvation no cuenta nada. Absolutamente nada. Es un mero viaje en montaña rusa.




¿Es divertido? Sin duda. ¿Es atractivo? Claro. ¿Es interesante? ¡Para nada! Si el cine de acción es mero derroche de pirotecnia en efectos sin ninguna sustancia, entonces Terminator Salvation merece todos los halagos. Si el cine realmente se trata de narrar historias que envuelvan al espectador y lo estremezcan tanto como lo entretienen, y tal vez algo más, entonces estamos ante un problema grave. ¿Será, acaso, que los guionistas no sirven para nada? ¿Será que nadie con ideas frescas está listo para sustituirlos?





Mucho se critica la falta de ideas en Hollywood y el nulo talento de sus guionistas, pero seamos más objetivos: no son malos (todos) los guiones que se escriben. Son (en el caso de numerosas superproducciones) espantosamente malos los guiones que se producen. Esos que las grandes (y no tan grandes) compañías alteran y confeccionan con base en una misma fórmula, ante el terror absoluto de no gustar, de no caer bien al público encabezado por el teenager que quiere explosiones, sexo y chistoretes baratos (¡y chicas con atributos!), y por lo mismo no poder venderse. Eso es lo que nos está llevando a las carteleras películas chatarra.

¿Es malo que el cine venda? Obviamente, no. Todo lo contrario. Pero lo que se está probando como contraproducente a largo plazo, es que el cine se venda a cualquier precio. Lo que inquieta, es que tal vez tenga razón James Cameron en lo profetizado hace algunos años, con esta misma serie: el futuro siempre es peor.

Terminador Salvation
Con Christian Bale, Bryce Dallas Howard, Blood Moongood y Helena Bonham Carter
Dirige: McG
Estados Unidos 2009.

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