27 feb. 2010

1408, film de Mikael Håfström

Miguel Cane

Dimension Films' 1408


Como es de rigor, la temporada de otoño se enfoca a algunos estrenos más siniestros en su temática, para estar acorde con las festividades de víspera de todos los santos, brujas y etcétera, siendo el momento ideal para estrenar películas de terror.


La cartelera propone varias alternativas para espantarse y una de ellas proviene de la prolífica mente de Stephen King, cuyas obras han sido adaptadas al cine de manera constante desde hace más de treinta años – la primera fue la hoy clásica Carrie (1976) de Brian DePalma, que convirtió a Sissy Spacek, Amy Irving y John Travolta en estrellas-. Ahora, toca el turno al cineasta sueco Mikael Håfström (Descarrilados), basándose en un relato corto tomado de la colección Todo es eventual.


John Cusack in Dimension Films' 1408


La trama retoma elementos muy familiares del canon de King: un escritor escéptico, Michael Enslin (John Cusack), que, tras haber publicado una novela de cierto éxito y de perder a su pequeña hija, se especializa en escribir Guías para Turistas de lugares con características sobrenaturales y viaja por todo Estados Unidos para encontrar los hoteles con fantasmas más aterradores y célebres. Su intención es visitar el Hotel Dolphin de Nueva York, donde una habitación, la 1408, tiene un índice de mortalidad entre sus huéspedes tan alto que han decidido cerrarla permanentemente. Con la intención de comprobar su terrorífica reputación, se presenta en el hotel donde su director (Samuel L. Jackson, en un rol virtualmente desperdiciado) trata de convencerlo de que no es una buena idea pero Enslin ocupa la habitación,misma que poco a poco va jugándole malas pasadas y revelando una atmósfera malévola, y su estancia podría costarle la vida.


Mary McCormack in Dimension Films' 1408


Pese al talento innegable de su reparto actoral (que incluye a Mary McCormack y Tony Shalbhoub, de la serie de TV Monk), la película se siente trillada conforme se va desarrollando la trama, y es que esta anécdota de un escritor atormentado a quien le pesan demasiado los libros que él mismo ha escrito, ya la ha contado antes, con un mayor efecto (en La hora del vampiro, La ventana secreta y sobre todo, en El Resplandor). De hecho, éste es el principal punto débil de la película, la fuerte sensación de dejà vú que persiste en el espectador desde el primer momento en que el personaje de Cusack cruza la puerta de la habitación embrujada. La primera parte, que consiste aproximadamente en los primeros cuarenta minutos, tiene un ritmo execelente y establece una atmósfera impecable con la dosis justa de desazón, que hace presagiar una buena cinta de suspenso, pero esto se desvanece toda vez que el foco del director se desvía hacia los efectos especiales y la trama se desploma, dejando a Cusack, que es un buen actor y lo ha demostrado muchas veces, solo con muy poco qué hacer, mas que contender con todos los estereotipos del cine de terror.


Cuando el ritmo zigzaguea y el guión se desinfla, se nota el desesperado recurso de intentar sorprender con varios giros inesperados que resultan bastante forzados y simplones, que al ser descubiertos decepcionan al espectador. La pena es que no queda muy claro hasta que punto resulta culpable el director, el guionista o el propio King, cuyo relato corto no alcanzaba para dar pie a un largometraje. Quizá ha llegado el momento para que los productores del género busquen ideas más novedosas y aterradoras, pero teniendo en cuenta que las otras opciones para sentir miedo en una sala de cine este fin de semana son la cuarta parte de la atroz saga Saw o el insípido remake del clásico de Carlos Enrique Taboada Hasta el viento tiene miedo, este es, de los males, el menor… aunque no sea tampoco una pesadilla memorable, como otras historias provenientes de la misma pluma.



1408
Con John Cusack, Samuel L. Jackson, Mary McCormack y Tony Shalbhoub
Dirige: Mikael Håfström
Estados Unidos 2007



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