5 dic. 2012

Un Reino bajo la Luna / Moonrise Kingdom, de Wes Anderson

Un pequeño romance

Miguel Cane



Es 1965 y en la pequeña (e imaginaria) isla de Nueva Penzance, está por suceder algo sorprendente, climatológica y emocionalmente. Sam Shakusky y Suzy Bishop son dos niños que viven en esta localidad; él es un huérfano rijoso que pasa el verano como interno en el campamento scout Ivanhoe, mientras que ella es la mayor de los varios hijos afectos a la música y el arte de una familia de exiliados neoyorquinos con diversas neurosis. Juntos, estos dos encontrarán no solo el primer amor, con toda su amplificada plenitud y despropósito, si no que también pondrán de cabeza a la comunidad, que encontrará notables revelaciones acerca de sí mismos.



Como es natural en un filme de Wes Anderson, la familia – ya sea la biológica o la que nos hacemos con amigos en nuestro entorno – y la disfunción son un tema recurrente; a esto se suma su muy particular visión estética y sentido de la composición; no existe una película de Anderson que no sea totalmente identificable, así como una banda sonora impecable, que en este caso gira en torno a variaciones hechas por Alexandre Desplat a temas de Benjamin Britten, junto con algunos temas de la época (que son rúbrica personal del director, obsesionado con canciones de los sesenta).



El cuadro de actores adultos, que rodea la trama de estos enamorados prófugos de la convencionalidad y los tediosos horrores del mundo de los mayores, en pos de una utopía de amor puro e inocente, está encabezado por un sorprendente Bruce Willis, en una interpretación entrañable, tierna y sosegada, algo completamente inesperado que recuerda que más allá de ser un héroe de acción es un estupendo actor; con él, Edward Norton, Frances MacDormand y Bill Murray son los arquetípicos adultos-niños que Anderson suele confeccionar con maestría mientras que Tilda Swinton, en un rol que es virtualmente un cameo glorificado, hace lo habitual y deslumbra, con una fina vis cómica.



Agridulce, nostálgica, profundamente emotiva y hermosamente realizada, Moonrise Kingdom es probablemente el mejor trabajo de su autor desde su paso a la madurez en Los excéntricos Tenenbaum, de la cual evidentemente hay ecos, y es un filme sumamente personal. La anécdota narrativa probablemente no da para mucho, pero el amor (al oficio de hacer cine, a los personajes, al espectador, al niño interno) con que está hecha, basta para compensar con creces sus pequeñeces.

Esta es, personalmente, una de las mejores películas de 2012, y sin duda es uno de los más enternecedores gestos de parte de un cineasta para el público que le ha dado más allá de seguimiento de culto, una verdadera devoción a su trabajo como autor.

Un reino bajo la Luna Moonrise Kingdom
Con Bruce Willis, Frances MacDormand, Bill Murray y Edward Norton
Dirige Wes Anderson
EU 2012


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