10 abr. 2014

Gran Hotel Budapest, El., de Wes Anderson. Por Claudi Etcheverry

Claudi Etcheberry.

Si viaja a un país remoto a cambiar a los indígenas oro por abalorios, cuide de no regresar cargado de abalorios…

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Wes Anderson ya ha demostrado ser un excelente contador de cuentos. A veces la publicidad de las cintas comprime en los trailers las mejores escenas que así resultan aparentemente de un gran ritmo, aunque cuando vamos al cine la peli sea una plasta. Con Anderson no pasa eso y sus cintas, todas y durante toda la proyección, tienen el vibrante ritmo propio de un trailer. Pero en este caso, El Gran Hotel Budapest se acerca peligrosamente a los videoclips, esas “cosas”… Los videoclips son colisiones de imágenes más o menos vistosas, más o menos resultonas, pero desde la perspectiva de la dramaturgia, completamente planas. Este Grand Hotel también. Carece llanamente de esa estructura clásica de planteo-nudo-clímax-desenlace (que a veces traen epílogo o moraleja) que muy pocos han conseguido romper con éxito, y al menos aquí él tampoco. En la cinta, los planos y los decorados estéticamente impecables asumen un protagonismo meticuloso pero sospechable. Avanza la proyección, uno confirma que casi no hay trama, y el argumento se escurre en apenas nada. No porque todas las películas tengan que ser “cine de tesis” (las Misiones Imposibles son grandes entretenimientos que se tratan de nada), pero lo menciono para dejar claro que la liebre acabó siendo gato por muy cuidado que nos hayan presentado el plato.



La fórmula de reunir grandes elencos le viene a Wes Anderson de hace tiempo. Seguramente debe de tener un carisma especial o grandes padrinos para reunir repartos de semejante aúpa. Solo recordar el elenco de “Bottle Rocket” (con James Caan, y Luke y Owen Wilson) ya nos anunciaba el de “The Royal Tennenbaums” (con Gene Hackman, Anjelica Houston, Ben Stiller, Gwyneth Paltrow, Danny Glover, Bill Murray, Alec Baldwyn, y otra vez Owen Wilson, tan fiel a Anderson y siempre tan justito pero que sabe que este director le viste mono aunque sea un maniquí feúcho más a la medida de Starsky y Hutch que de otras comedias de mayor contenido). Ay… No seamos corrosivos para comparar el Grand Hotel injustamente con el naufragio del Poseidón, otra cinta de las llamadas superproducciones y también con otro reparto multiestelar destinado en gran medida a mantener la línea de flotación por encima del agua. Lo cierto es que esta cinta de ahora el Director y Guionista Wes Anderson no consigue remontar aunque el ritmo esté sostenido genialmente por su buen oficio, sin duda. A veces un reparto estelar tiene la simple función del airbag, solo para amortiguar el sacudón: esta cinta pasará al olvido pronto. Si guionista y director hubieran sido personas distintas, Wes Anderson merecería un clamoroso aplauso por tratar de salvar el argumento del incendio con su gran oficio visual.



Anderson ha podido darse el gusto de pasear por géneros tan distintos como la comedia de fracasos (Bottle Rocket); una train-movie clásica (Viaje a Darjeeling), una cinta del género academiauniversidad- escuela-monasterio-internado (como fue Rushmore) en su condición de gran charlista (no digo cuentista al no usar tampoco cuenta-cuentos), pero el Gran Hotel Budapest no consigue zafarse del telón de acero y se queda en modesto albergue de escenas bien tapizadas, pero vacías. El buen hacer del Director nos obliga a que tenga que pasar un rato, sacudamos la cabeza, y nos preguntemos: ¿Y la anécdota? Pues la anécdota se ha quedado en el tintero, no ha llegado a salir ni mucho menos a cuajar.



Si al ir a ver “El Gran Hotel Budapest” va a buscar oro, cuide que no se le llenen los bolsillos de abalorios y baratijas. Al Director le instamos a que insista, habida cuenta de sus buenos resultados anteriores: “Rasca y sigue buscando…”. En su defensa expongo el mismo argumento con que muchas veces he defendido a Woody Allen: no les podemos exigir una obra maestra todos los años. El error es de ellos por pretenderlo, de los distribuidores por prometerlo bajo la fórmula “De los creadores de…”, y también nuestro por esperarlo sin reparos.

El Gran Hotel Budapest.
The Grand Hotel Budapest.
EUA/Alemania, 2014.
Director: Wes Anderson.
Con Ralph Fiennes, Jason Schwartzman, Edward Norton, Jude Law, Bill Murray, Willem Dafoe, Harvey Keitel, Jeff Goldblum, Adrien Brody.