8 may. 2010

Pesadilla en la Calle del Infierno: El Origen / A Nightmare on Elm Street, de Simon Fuller

Pesadilla sin sueño

Miguel Cane



Había una vez un director de cine especializado en el género del terror, llamado Wes Craven, que solía hacer películas interesantes y escalofriantes, como Pesadilla en la Calle del Infierno, que con su propuesta visual alucinante y una trama que sugería la inquietante posibilidad de que el sueño pudiera ser una trampa mortal, marcó una época y (por desgracia) derivó en una serie de secuelas que terminaron por volverse absurdas; pero la primera cinta – además de marcar el debut en pantalla del hoy ídolo Johnny Depp- fue una bocanada de aire fresco a un género que en los años 80 ya estaba zigzagueando.




Hoy, en el avance cronológico de las remakes -y agotadas casi todas las de los '70 con la puñalada trapera que fue el horrendo Halloween de Rob Zombie-, era obvio que tarde o temprano iba a tocarle a la cinta de Craven de 1984 sobre los crímenes de Freddie Kruger, que durante años llevó el rostro (severamente quemado, es decir, maquillado) de Robert Englund, el tratamiento Platinum Dunes (encabezada por el nefasto Michael Bay) para convertirse en remake de moda, poco imaginativo y con mucho atractivo visual, para públicos poco exigentes y sin imaginación.

Lo mejor que hicieron los productores de esta versión fue elegir a un actor que genuinamente causa miedo para reemplazar al icónico Englund. Se trata de Jackie Earl Haley, el ex actor infantil que resurgió con Secretos Íntimos y como Rorschach en Watchmen. Pero los esfuerzos del enjuto Haley no alcanzan para que pueda hacer el personaje totalmente suyo.

La trama no se ha modificado demasiado de la original. Krueger aparece en los sueños de un grupo de adolescentes aburridos de clase media y es allí donde puede matarlos. Ellos, en tanto, intentan permanecer despiertos la mayor cantidad de tiempo posible y así tratan de descubrir quién es el sujeto que los tortura en sus pesadillas y porqué, mientras van cayendo, amigo tras amigo como moscas todos conectados a un hecho del pasado que desconocen y que, claro, los une al misterioso y "afilado" Freddie.




Los recursos narrativos son los mismos de antaño y más allá de algunas mejoras obvias en los efectos especiales, no hay muchas sorpresas en un filme que trata sustos de 26 años atrás (el ya típico ruido de las cuchillas de Krueger sobre la pared) como si fueran novedades. Simon Fuller, el director, es un notable videoasta – creó videos icónicos para Nirvana, Garbage y David Bowie, entre otros- que hace con esto su debut en cine, y visualmente tiene una estética muy personal, pero los actores son amateurs (nadie como Heather Langenkamp en el rol de la joven y perturbada heroína; la mona Rooney Mara tiene de actriz lo que el espectador de soldado romano), y la cinta carece de sustancia: es un paquete muy bonito, aunque bastante corriente y sin nada dentro.

Tomando en cuenta el éxito de su estreno en los Estados Unidos, es obvio que hay un mercado dispuesto a consumir refritos de éxitos del pasado, especialmente si no vieron los otros ocho capítulos de la saga. Para los que pasamos por todos (o casi todos) ellos, esta nueva pesadilla no es otra cosa que más pan con lo mismo, pero genérico: casi igual, pero más barato.

Pesadilla en la Calle del Infierno: El Origen/A Nightmare on Elm Street
con: Jackie Earle Haley, Kyle Gallner, Rooney Mara, Katie Cassidy, Thomas Dekker, Kellan Lutz
Dirige: Simon Fuller
Estados Unidos 2010


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