20 jun. 2013

Amy Adams: “Mi trabajo es ser actriz, no una celebridad”

Miguel Cane.



La protagonista de una de las cintas más esperadas del año —Supermán, el hombre de acero— es probablemente una de las actrices más reconocidas de su generación. Cuatro nominaciones al Oscar en siete años —por Junebug, La duda, El luchador y The Master— son testimonio de ello.

Amy Lou Adams (Vicenza, Italia, 1974) nació en una base aérea estadunidense, hija de un padre militar, y desde muy joven sintió la atracción por los escenarios. Fue hasta después de cumplir 30 años que logró establecerse tanto en el ámbito independiente como en Hollywood, con éxitos de taquilla como Encantada y Los Muppets, pero lograrlo fue algo que en un principio la inquietaba un poco: “Hubo momentos en los que tuve poca confianza en mi futuro en este negocio. No sabía si sería capaz de encontrar mi lugar o de hacer el tipo de trabajo que a mí me gustaba... No me preocupaba no ser una estrella, eso era lo que menos importaba, lo que me daba miedo era no ser capaz de ganarme la vida como actriz”.



TUVISTE VARIOS EMPLEOS ANTES DE ACTUAR, INCLUSO EN HOOTERS, LUGAR FAMOSO POR LA ESCASEZ DE ROPA DE SUS GUAPAS CAMARERAS. ¿QUÉ APRENDISTE DE ESA EXPERIENCIA?
Cuando tienes que ir a trabajar por turnos todos los días a la misma hora para hacer algo que no te apasiona, aprendes una ética de trabajo que es muy, muy valiosa. También te enseña a sacar lo mejor de cada situación, a improvisar ante lo desconocido, y es algo que te planta firmemente en el suelo. Eso es lo que me llevé de mis tiempos de camarera.

¿RESULTÓ SER HOLLYWOOD LO QUE ESPERABAS CUANDO SOÑABAS CON UNA CARRERA?
No. Por supuesto que no. Ahora que formo parte de ese mundo, reconozco que no todo es el glamour que se ve en las revistas. Hay mucho trabajo duro detrás de la carrera de un actor, y eso es algo que no todo el mundo sabe o tiene en mente. Además, la percepción que se tiene de las estrellas ha cambiado mucho en la última década. Pero yo sigo creyendo firmemente que mi trabajo es ser actriz, no ser una celebridad.



¿DIRÍAS QUE HAY UNA FÓRMULA SECRETA PARA SOBREVIVIR EN UN NEGOCIO TAN HOSTIL Y, ADEMÁS, TRIUNFAR? ¿QUÉ LE DIRÍAS A UN ACTOR O ACTRIZ ASPIRANTE QUE ESTUVIERA LEYENDO ESTO?
Ojalá la hubiera esa fórmula, pero no lo hay. Es muy difícil, son muchos años de trabajo, de desencantos, de buscar oportunidades o de crearlas. Pero, de verdad, si tuviera que dar un consejo a alguien, diría que tienes que ser capaz de aceptar el rechazo, aprender de él y seguir adelante. Y tratar de que tu corazón no se agriete por el camino. Separar las dos cosas y no dejar que los tropiezos te hundan.

AHORA ERES LUISA LANE EN EL HOMBRE DE ACERO. LOS FANS DEL CÓMIC SUELEN SER MUY EXIGENTES CON LAS ADAPTACIONES. ¿HAY MUCHA PRESIÓN AL INTERPRETAR A UN PERSONAJE TAN ICÓNICO?
Sí, es una responsabilidad enorme. Sobre todo porque Luisa tiene una historia muy establecida en 75 años de cómics, así que la conocen espectadores de todas las edades y para todos significa algo, así que quieres asegurarte de realizar no solo un buen trabajo, también debes hacerle justicia a su legado. Me costó mucho trabajo olvidarme de la presión, pero traté de concentrarme en disfrutar del rodaje con mis compañeros y lo conseguí.



¿CÓMO FUE LA EXPERIENCIA DE ESE RODAJE?
Fue estupendo. Me lo pasé realmente bien. Henry (Cavill) —que interpreta a Superman— trabajó muy, muy duro. Es un actor excelente y estuvo muy comprometido con el papel. Por lo demás, yo misma me sorprendí, porque nunca había hecho una película con tantas secuencias de acción y pude convencer a Zack (Snyder, el director) que me dejara hacer algunas tomas yo misma, porque quería hacerlo, aunque lo más arriesgado, claro, lo hizo una doble, que son especialistas. Mi doble era fabulosa, súper valerosa. Y yo me divertí mucho trabajando con Larry Fishburne y Henry en las escenas en el diario El Planeta. Fue genial.

¿CÓMO DEFINIRÍAS TU INTERPRETACIÓN DE LUISA LANE? ANTES HEMOS VISTO UNA LUISA MÁS CÓMICA EN ALGUNAS PELÍCULAS Y SERIES DE TELEVISIÓN, Y OTRAS MÁS SERIA Y COMPETITIVA CON CLARK.
No, creo que ella es un poco más… sensible ahora. No sé. Quiero decir, ella es definitivamente una mujer fuerte e independiente todavía y aún se mete en muchos problemas para encontrar una noticia. Pero diría que no es tan competitiva con Clark. La interpretación de Margot Kidder en las cintas originales es un clásico, y aunque ahora vamos en una dirección diferente, fuimos muy respetuosos con ella. Es un gran personaje y la disfruté muchísimo, porque la creamos a partir de un concepto, pero es muy diferente a cualquier Luisa que hayan visto antes.



¿HAY ALGUIEN EN ESTE NEGOCIO DE QUIEN SEAS FAN?
Sí, claro. Siempre he admirado a Meryl Streep, porque ella ha conseguido mantenerse fiel a sí misma. Tuve la fortuna de trabajar en dos películas con ella y soy su fan: es una actriz fabulosa que ha sabido combinar su carrera con la familia. Ella ha logrado un equilibrio perfecto y eso me parece increíble.

COMO ELLA, TAMBIÉN HAS CONSEGUIDO SEPARAR TU VIDA PRIVADA DE TU CARRERA. ¿CÓMO LO LOGRAS?
Creo que a la gente le gusta leer sobre la vida de personas que tienen existencias muy diferentes a la suya y eso es entendible. Pero, la verdad, es que mi vida es muy normal. Los paparazzi están hartos de fotografiarme haciendo la compra en el súper o llevando a mi hija al parque. Llevo 10 años con la misma persona (su marido, el actor Darren Le Gallo) y por eso no tengo ningún interés para ellos. Además, cada vez que me persiguen, los regaño, les digo que si no tienen nada más provechoso que hacer que tomarle fotos a alguien que no está trabajando. Algunos son respetuosos y han dejado de fotografiarme en momentos privados, otros no. Es parte de esto, y no me gusta, pero como no tengo nada excepcional en mi vida personal, usualmente me dejan vivir en paz. La fama no es una prioridad.



HABLANDO DE PRIORIDADES, ¿Y LA MATERNIDAD?
Ser mamá de una bebé ha puesto las cosas en perspectiva. Ya no me defino por mi trabajo, algo que antes sí solía hacer. Mi familia se ha convertido en un reflejo mucho más fiel de mi identidad. Ahora, mi carrera ocupa un lugar diferente y me ayuda a sentirme realizada, pero no se compara con estar con mi familia. Trabajo tanto, que para mí lo más relajante es estar en casa con los míos. Es mi antídoto contra el estrés.

ERES LA IMAGEN DEL NUEVO PERFUME DE LACOSTE. ¿POR QUÉ ACEPTAR ESA PROPUESTA?
Cuando me la ofrecieron, pensé que era una fragancia muy femenina y al mismo tiempo poco convencional; por eso me sentí reflejada en ella. Veo campañas de perfumes preciosas y muy glamurosas, pero me resultan poco naturales. En cambio, esta fragancia tenía que ver con ser tú misma, no tratar de encajar en ningún molde y, pese a todo, sentirte hermosa y chic. Me gusta la moda, como a todos, pero creo que lo que más me gusta es verme bien y sentirme bien conmigo misma.

¿DÓNDE TE VES DENTRO DE 10 AÑOS?
No lo sé, no me gusta hacer planes tan a largo plazo, prefiero dejar que la vida me suceda... Pero aspiro a encontrar un buen equilibrio en mi vida. A veces estoy tan volcada en la maternidad que no estoy pendiente de mi carrera y, si estoy demasiado concentrada en actuar, siento que no sé qué está pasando en mi relación... Siempre estoy ahí para mi hija, pero quiero ser capaz de encontrar la armonía perfecta. Y ese equilibrio no es fácil, ¡pero espero lograrlo!




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