15 may. 2014

Aaron Taylor-Johnson: Una odisea llamada Godzilla

Miguel Cane.



Apuesto, inteligente, sereno y muy joven, Aaron Taylor-Johnson (Buckinghamshire, Inglaterra, 1990) inició su carrera desde niño y saltó a la fama como adolescente en Kick-Ass, donde interpretaba a un superhéroe novato. Desde entonces ha intervenido en toda clase de filmes, desde Nowhere Boy, en la que encarnó a John Lennon adolescente (y conoció a quien sería su esposa, la cineasta Sam Taylor-Wood, 20 años mayor que él), hasta la exquisita versión fílmica de Anna Karenina dirigida por Joe Wright en 2012. Ahora, es uno de los protagonistas de la nueva versión de Godzilla, uno de los filmes más esperados del verano, en el cual encarna a Ford Brody, un soldado estadunidense cuya existencia está vinculada estrechamente con la del monstruo prehistórico que despierta después de pruebas nucleares en el Océano Pacífico y provoca una oleada de destrucción a su paso.




Has hecho todo tipo de películas, grandes y pequeñas. ¿Dirías que ésta es una película masiva?

En realidad no. Cuando se piensa en Gareth Edwards y su ética de trabajo y lo que ha hecho antes, no deja de ser tan pequeño e íntimo como independiente. Está muy orientado a la familia en un sentido. Su equipo es un pequeño grupo de personas y todos trabajamos juntos para crear. Se hizo un gran ambiente con todo el equipo, incluyendo el director de fotografía. Ésta es mi tercera película con Seamus McGarvey. La verdad es que por eso cuando filmamos no sentimos que estuviéramos en una escala enorme.




¿Qué te atrajo de Godzilla y cómo te involucraste en el proyecto?

Tuve un encuentro con Gareth. Se suponía que era una junta de, no sé, unos 30 minutos, máximo una hora, que se convirtieron en seis porque hubo química. Entendí totalmente su visión y sus ideas para esta película, y me atrapó su autenticidad. Es un hombre muy modesto, muy sencillo. Nos comprendimos y, de allí en adelante, fue puro Godzilla. Ya antes había recibido una llamada para la película y no reaccioné con entusiasmo; estaba muy escéptico, como tú también lo estarías, creo. Pero todo se me aclaró cuando hablé con Gareth y supe con exactitud el tipo de película que quería realizar. Entonces sí pensé que me gustaría ser parte de ella.




Fue seguir una corazonada, ¿no? Es comprensible la duda, ya que la cinta americana de 1998 fue un fracaso y el tema podría no ser exitoso.

Claro. En estos casos sigues tus corazonadas. Puedes preguntar a los otros miembros del reparto como Bryan Cranston, Juliette Binoche, Ken Watanabe, Elizabeth Olsen, David Strathairn, Sally Hawkins. Esto seguro de que todos pasaron por el mismo proceso. Pero Gareth nos convenció de formar parte del proyecto. Es un gran director.



¿Cómo fue trabajar con él?

Había días en que me preguntaba “¿cómo puede estar tan tranquilo? Hay tanta tensión en este momento”. En esos momentos estaba tan calmado. Así era la filmación. Es el trabajo más armonioso que he tenido en mucho tiempo, porque se hacía en un ambiente feliz. Era tranquilo y todo eso emana del director. Pero te aclaro, es tan duro como una pirámide, y al mismo tiempo es humilde, explica con calma y es encantador. Nada era demasiado pedir, nada era tan problemático de hacer. Trabajó y colaboró conmigo y con Bryan constantemente. Es un hombre realmente extraordinario, y me encantó lo que hizo. El filme se ve sorprendente, es épico. Estoy muy orgulloso de ser parte de él. Fue una buena elección participar, estoy seguro.


Interpretas a un soldado. ¿Qué tal las secuencias de riesgo, de paracaidismo?

Sí, me empapé de todo eso. Hice todas las acrobacias y trucos peligrosos como pude. No había nada tan extremo que no pudiera hacer yo mismo, así que casi todo lo hice yo. Además, tuve como asesor a un tipo extraordinario, un Marine retirado que se llama Jim Dever, que ha trabajado antes en muchas películas militares. Me enseñó cómo vestirme, apuntar y disparar un arma, desarmarla y engrasarla. ¡Era como un instructor en el servicio militar! Yo quería acostumbrarme y verme natural como soldado, así que también me fijaba en su manera de hablar. En el ejército hay una forma de hablar, de ser, que son diferentes a la forma civil. Así que lo escuchaba y aprendía de él.


También hay impresionantes efectos digitales…

Lo extraordinario es que casi no hubo ciclorama verde en esta película. Es sorprendente. He actuado en filmes que no tienen efectos especiales monstruosos y, sin embargo, tenían más pantallas verdes que éste. Tenía más peso la locación y el ambiente que nos rodeaba. Así que estás más dentro del ambiente que si estuvieras con cicloramas verdes.


¿Qué tal la dinámica con Bryan Cranston para hacer de padre-hijo?

Se suponía que con Bryan tendríamos una relación padre-hijo inestable, donde los años han pasado con mucha ira. Pero fue muy difícil porque él es encantador, y un hombre de familia. No puedes más que reírte constantemente cuando estás con él. Fue una inspiración. A veces me pregunto cómo puede tener ese ritmo chistoso tan sorprendente antes de una toma y, cuando corre la filmación, sumergirse en una profundidad emocional tan grande en segundos. Es muy talentoso y me maravilla verlo. Siempre está explorando y dando ideas. Es muy generoso. No podría haber pedido nada mejor.


¿Y con Elizabeth Olsen, que encarna a tu esposa?

Lizzie es alguien con un talento natural verdadero, es encantadora y una amiga dulce. Disfruto trabajar con ella. Estoy trabajando de nuevo con ella (en Los Vengadores 2). Me fascina trabajar con ella porque tenemos el mismo estilo: no hacemos la misma actuación dos veces seguidas. Cuando hacemos la primera toma y luego pasamos a la segunda, esta siempre es muy distinta. Entona sus diálogos de otra manera, los cambia, explora su actuación, y al hacerlo cambia la forma en qué reacciono… y viceversa. Así que eso mantiene natural la escena. Creo que es fascinante observarla. Me encantó en Martha Marcy May Marlene. Es brillante. Recuerdo ver algunas de sus escenas y pensar, “Oh, es cruda y talentosa. Es buena”.


¿Cómo describirías Godzilla?

Creo que lo han mantenido muy fiel al original. Ha vuelto a la forma en que se veía en la versión Toho. Creo que la gente estará feliz. Es una película para muy diversos públicos. Le gustará a los fans de la saga, sí, pero es una historia completamente nueva, plantea muchas cosas; preguntas inquietantes sobre nuestra responsabilidad con el mundo. También tiene grandes secuencias de terror y acción y espero que esas le gusten al público. No es para niños, eso me queda claro, pero tampoco es una película que el público no sienta como propia. Es más que eso: tiene muchos matices. El monstruo mismo, Godzilla, es un personaje que representa muchas cosas. No puedo decir demasiado, salvo que es un gran filme, que Gareth hizo con pasión y que espero que esa misma pasión se contagie a todos los espectadores.