4 dic. 2014

Manuela Velasco: “Rompimos los clichés del cine de terror”


Miguel Cane.


Inició su carrera siendo una niña, y nada menos que de la mano de Pedro Almodóvar, en La ley del deseo, pero Manuela Velasco (Madrid, 1976) ya traía el cine en las venas. Su padre, Manuel, es un reconocido director de fotografía que inició su carrera trabajando con Luis Buñuel en Viridiana, y su tía, Concha Velasco, es una de las actrices más aclamadas de la península ibérica.

Con una amplia carrera en televisión y teatro, Manuela ha encontrado mayor popularidad en el cine, y esta semana llega a las pantallas mexicanas [REC] 4 Apocalipsis, dirigida por Jaume Balagueró, entrega final de la famosa saga de terror española, una tetralogía que se ha convertido en un éxito de taquilla alrededor del mundo y que ha tenido incluso remakes en Hollywood. En la cinta, interpreta a la heroína Ángela Vidal, que inicia una noche como reportera de guardia haciendo una nota de color sobre la vida de los bomberos en Barcelona, y termina involucrada en una pesadilla de horror y violencia.


¿Cómo ha ido evolucionando tu personaje a lo largo de la saga [REC]?
Pues la saga transcurre en muy poco tiempo. Por lo que a mi personaje no le da mucho tiempo de evolucionar, aunque lo que vive Ángela en unas pocas horas es mucho. Empieza como una chica normal que se ve atrapada en la pesadilla; a partir de ahí va pasando por diferentes etapas, se convierte en una víctima de la situación. Más tarde se convierte en la mala, y ahora es rescatada y resulta que no es rescatada... ¡es cosa seria! Te diré que me preocupaba mucho el paso de los años en mí. Cuando empieza la cuarta película, es apenas unas horas después de lo que pasa en las dos primeras, y la primera la empezamos a rodar hace ocho años. Yo me preguntaba, ¿cómo lo vamos a justificar físicamente?, porque obviamente yo no estoy igual. Pero teniendo en cuenta que a Ángela le ha pasado todo lo que le ha pasado... Jaume dijo que me tranquilizara. Después de esta bajada a los infiernos de Ángela, se justifica que físicamente esté distinta. Es la única superviviente, debe enfrentarse no solo al virus sino a todos los humanos. El cambio es que se da cuenta de que nadie va a salvarle la vida y que tiene que salvarse ella sola, no puede contar con nadie...



Ángela es una luchadora, ¿tuviste que prepararte físicamente de alguna manera?
Creo que uno de los aciertos de la saga es que, salvo los bomberos que había al principio, quienes por su trabajo sí que tenían un componente de héroes, todos los demás son personas que no están preparadas física ni emocionalmente para lo que se les viene encima. No soy deportista, no hago ningún tipo de entrenamiento y físicamente acabé exhausta. ¡Las cosas que le decía yo a Jaume después de cada día de rodaje! Pobre. Le dije de todo. Pero creo que eso también es bueno, porque Ángela no es una persona que está preparada para eso. De hecho, cuando ha habido secuencias que salían bien, a Jaume no le servían, porque tenía que parecer más arduo para ella, que no sabe escalar, no sabe trepar, no sabe saltar... Ella no es una supermujer, es una chica que hace lo que puede. Físicamente no estaba preparada, pero el entrenamiento del propio rodaje me fue poniendo en forma.



¿Cómo fue trabajar con el resto del reparto en la entrega final de esta saga?
Fue muy divertido, porque he estado en todas las películas y he compartido cada una con un elenco nuevo. Y ellos llegan con la experiencia de haber visto las películas pero no de hacerlas. Me hacía mucha gracia cuando venían todos los actores con el texto muy aprendido y los personajes muy pensados, porque en estas películas el guión a veces no tiene nada que ver. También me gusta que haya actores que no están familiarizados con el género de terror, porque está bastante denostado, mucha gente lo resume como jadear y gritar, pero no es tan fácil hacer una película de terror. Entonces se dan cuenta de que no es una tontería como piensa la gente y le toman respeto al género. Además, vives otra vez la ilusión de la primera vez de los demás, enfrentarse a estas situaciones que no se viven normalmente en España, porque no se hacen muchas películas así. Y alucinan con todo, con el maquillaje, con los infectados... Y es muy bonito ver esas reacciones en los demás.



¿Qué dirías que fue para ti lo más difícil de interpretar a Ángela?
Te diré que lo más difícil de toda la saga fue hacer esta película. Porque las otras, por la forma en que las rodamos, permitían que hubiera mucha improvisación. En cambio ésta se ha rodado al modo tradicional. Además, filmamos en un barco carguero, un sitio donde no te puedes preparar porque no hay espacio. Estábamos todo el equipo encerrados en 10 metros cuadrados. Hasta ahora en todas las cintas [REC] no habíamos hecho algo así.

¿Y cómo te sientes acerca de hacer cine de terror?
Mira, en toda la saga, siempre ha habido una parte del personaje que no me gusta del todo y esa es la parte histérica de Ángela, que es algo que no tengo y que en la vida real no tolero. Es que no puedo con las histéricas, y eso hizo que al principio me costara mucho confiar en Jaume y Paco Plaza, su socio, porque siempre tú tienes una manera de hacer las cosas, pero hay que desprenderse de ello, asumir que es su película, que es su personaje, el personaje que ellos han imaginado y las secuencias que ellos han imaginado. Al final, yo no soy importante, porque solo soy actriz y hago lo que se me indica. Pero aprendí a tenerle cariño a Ángela.

Después de este éxito, ¿seguirás haciendo terror o vas a buscar otros proyectos?
Te voy a decir cómo están las cosas, porque muchos creen que la vida del actor es fácil, con mucho dinero, y poco trabajo. Y nada más lejano a la realidad: excepto en teatro, yo no genero mis propios proyectos. Ojalá pudiera elegir. Lo que venga... ya veremos. Es verdad que durante el periplo de [REC] me han llegado muchas películas de terror y no las hice porque no me gustaron. Es verdad que el terror está muy lleno de clichés, y una de las cosas que me gusta de [REC] es que no es así, que rompimos con esos clichés del cine de terror.

En el cine de terror y también en la saga de [REC] hay papeles de mujeres fuertes, pero esto no pasa en otros géneros comerciales. En tu opinión como actriz, ¿qué habría que cambiar para que eso llegue?
Yo creo que a medida que vas cumpliendo años te vas diciendo: "Ya tengo que dejar de ser la vecinita simpática, la novia joven... van quedando cada vez menos oportunidades". Es el gran drama de las actrices en general. No lo sé, pasa en teatro también. Alguna vez me preguntaron, qué personaje me hubiera gustado hacer y era muy curioso porque al responder todos los personajes que me gustaban eran de los hombres, como los de Hable con ella... Siempre son más ricos en matices. En edades. No sé lo que tiene que pasar. Yo creo que es cosa de que se animen a escribirlos. En el mundo hay mujeres y hombres y las mujeres tienen historias interesantísimas que contar.

Pero no puedes quejarte: te ha ido muy bien y hasta un Goya te llevaste y por una película de terror...
Es que ha sido sorprendente todo. En Sitges, nos dieron el Premio de la crítica y del público, esos dos juntos era rarísimo. Y encima, dirección y actriz. Pensábamos que estaban todos locos, pero claro, es normal, es Sitges, están todos locos. Pero cuando me nominaron al Goya por una película de terror... nadie nos lo creíamos, y mucho menos creía que pudiera ganarlo... imagina mi sorpresa. También era por eso, es una película de terror, ¡si nadie se lo toma en serio! Es decir, no piensas que estés haciendo La semilla del diablo o The Shining, ¿ves? Esta era una película totalmente loca que se les ocurrió a Jaume y a Paco, y ahora henos aquí, con cuatro películas, un seguimiento de culto y entonces piensas, quizá el género del terror merece más respeto del que tiene.